Ormuz, la isla que da nombre al estrecho, ante el bloqueo: “Todo ha colapsado” La población de la zona, dependiente del turismo y de la pesca, sufre el hundimiento de su economía y una parte huye a otras zonas de Irán La isla de Ormuz es uno de los pocos sitios de Irán donde se ve a mujeres vistiendo burka. Por la proximidad de esta isla con los países árabes de la otra orilla del golfo Pérsico, llevar esta prenda —que tapa toda la cara, y que es más común entre las creyentes del islam suní que entre las chiíes— es una costumbre muy arraigada.

Aunque con la particularidad de que en lugar de una tela, ahí el burka está hecho de máscaras de colores y formas diversas, que añaden espectacularidad a esta pequeña isla volcánica y llena de sales y minerales que da nombre al estrecho. La peculiaridad de este lugarha hecho que sus habitantes puedan vivir del turismo, que añaden a su tradicional fuente de ingresos, la pesca.

Pero el bloqueo del estrecho como consecuencia de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha puesto a la población (unos 10.000 habitantes) en la primera línea del frente, y la ha sumido en el desespero. Muchos han optado por huir de la zona ante el hundimiento de su economía y el peligro de los ataques.

Las conversaciones entre las partes durante el alto el fuego no han impedido que el estrecho siga cerrado, con un doble bloqueo iraní y estadounidense. La importancia geoestratégica de las islas del estrecho no es nueva, ni tiene que ver solo con el transporte actual de mercancías que llevan los buques que quieren salir del Golfo para ir a mar abierto en el océano Índico —por esa zona pasan alrededor de la quinta parte del petróleo y el gas natural licuado, y entre el 20% y el 30% de los fertilizantes—.

Lo atestiguan las ruinas de piedra rojiza del castillo que levantaron los portugueses en el siglo XVI, cuando quisieron arrebatar a los árabes el dominio del comercio entre Europa y Asia. Entonces los productos eran otros —especias, telas, seda, perlas— pero el objetivo era el mismo: controlar ese cuello de botella.