Deutsche Bank y JPMorgan favorecen las monedas vinculadas a la energía en medio de la guerra con Irán La corona suiza y el dólar australiano han ganado alrededor de 2,5 % y 1%, respectivamente, desde que comenzó el conflicto, convirtiéndose en las divisas con mejor desempeño del G-10. Noticias destacadas Los inversionistas están redoblando sus apuestas a que las monedas vinculadas a la energía seguirán subiendo, mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán reconfigura los mercados mundiales de petróleo.

Deutsche Bank, JPMorgan Chase & Co. y Pioneer Investments están instando a sus clientes a entrar en esta operación Estrategas de JPMorgan y Deutsche recomiendan la corona noruega y el dólar australiano, que recibieron impulso este lunes después de que los futuros del Brent superaran los US$ 108 por barril, mientras se estancaban los esfuerzos por reanudar las conversaciones de paz.

Estas divisas resultan cada vez más atractivas, ya que los ingresos procedentes de la venta de energía impulsan las economías y permiten una política monetaria más restrictiva; los mercados anticipan subidas de tipos de interés este año en ambos países. La corona suiza y el dólar australiano han ganado alrededor de 2,5 % y 1%, respectivamente, desde que comenzó el conflicto, convirtiéndose en las monedas con mejor desempeño del G-10.

JPMorgan también favorece las posiciones largas en coronas suizas frente al franco suizo y el yen japonés. En Pioneer, el estratega Paresh Upadhyaya se centra en las divisas con mayor rentabilidad de las economías ricas en energía, como Kazajstán, Brasil y Nigeria, frente a una cesta de divisas compuesta por el euro y el dólar.

“Queremos estar en lugares de alto rendimiento que sean energéticamente autosuficientes”, dijo Upadhyaya. Divisas asiáticas Las recomendaciones muestran cómo los operadores se están adaptando a un cambio más amplio en los mercados de divisas: a medida que suben los precios del petróleo y aumentan los riesgos de suministro, los inversores están favoreciendo a los exportadores que se benefician de mejores términos de intercambio, al tiempo que evitan a los importadores expuestos al aumento de los costes energéticos.