Una de las prácticas que por años fue duramente cuestionada por el hoy presidente de la República, José Antonio Kast, comenzó a transformarse en el primer gran flanco polÃtico de su propia administración, tras los últimos nombramientos polÃticos en embajadas de alta relevancia estratégica. La reciente designación de los exparlamentarios Francisco Chahuán (RN), Juan Antonio Coloma (UDI) y Jorge Tarud (exPPD y actual Demócratas) reabrió el debate sobre el uso polÃtico de las representaciones diplomáticas.

La decisión desató inmediatos cuestionamientos contra La Moneda, acusando una “profunda contradicción” entre el actual actuar del Ejecutivo y el duro discurso que la derecha sostuvo antes de llegar al poder. Asimismo, los nombramientos volvieron a encender las alarmas en el mundo diplomático ante el retorno del denominado “cuoteo polÃtico” en la CancillerÃa, postergando a los funcionarios de carrera en los cargos clave del servicio exterior.

Las frases que hoy “penan” en La Moneda tras nombramientos de Kast en embajadas claves â¿Por qué es importante nombrar embajadores de carrera y no activistas polÃticos que reciben cargos diplomáticos como premio de consuelo? Para evitar precisamente situaciones como estaâ, tuiteó Kast en 2022, fustigando con dureza el nombramiento de la excandidata presidencial Paula Narváez ante las Naciones Unidas en Nueva York.

Dos años más tarde, tras las polémicas protagonizadas por el entonces embajador en España, Javier Velasco, el hoy mandatario subÃa el tono. âEste señor es embajador solo porque es amigo del presidente Boric.

Es una vergüenza para Chile, para el servicio exterior y para quienes hacen carrera diplomática con esfuerzo. Pitutocracia en su máxima expresiónâ, escribió.