¿Potencia tecnológica o nueva presión ambiental? El debate detrás del auge de los data centers en Chile El país busca consolidarse como el principal hub tecnológico de América Latina impulsado por las energías renovables, la inteligencia artificial y nuevas grandes inversiones.
Pero expertos advierten que el auge de los centros de datos abre interrogantes sobre consumo hídrico, presión energética, planificación territorial y participación de las comunidades. La empresa española Grenergy anunció esta semana actualizaciones en su plataforma GR Data, que contempla dos campus cloud con una capacidad conjunta de 600 MW IT y una demanda estimada de 3,5 TWh anuales.
La iniciativa forma parte de un plan de inversiones por US$ 2.000 millones en energía solar y almacenamiento entre 2026 y 2028, reflejando la expansión de la infraestructura energética y digital en el país. Esto es un reflejo del esfuerzo constante de los últimos años por potenciar una nueva industria en el país.
En 2024 el Gobierno impulsó el Plan Nacional de Data Centers (PDATA), una hoja de ruta que busca acelerar la inversión y consolidar a Chile como un centro regional para el almacenamiento y procesamiento de datos. Según datos de GPS Property, Chile ya es el segundo país de la región con mayor capacidad instalada de data centers, alcanzando 242,7 MW operativos, después de Brasil.
Sin embargo, el crecimiento de esta infraestructura también abre preguntas sobre consumo de agua, demanda energética, planificación territorial y participación de las comunidades. En conversación con Pulso, la gerente general de Chile Data Centers, Natalia López, sostuvo que “el país cuenta con condiciones estructurales que lo posicionan como un mercado altamente atractivo para el desarrollo de los data centers.