1ºKimi Antonelli 2h:23:31.243 - 2ºL. Hamilton +6.271 - 3ºIsack Hadjar +23.394 A Antonelli se le caen los rivales en el GP de Mónaco más disparatado y encadena su quinta victoria El italiano se impone en una carrera convertida en un correcalles, con una bandera roja y múltiples accidentes Si la inercia que lleva Kimi Antonelli este año se le gira en contra será mejor que el chico se esconda y se prepare para lo peor, porque ni en el más optimista de sus planteamientos hubiera dado con un arranque de campeonato tan a favor como el que ha tenido hasta ahora.
El muchacho tiene duende y así lo identificó Toto Wolff, que ejerce a las veces de tutor y de jefe de este adolescente de Bolonia que ha puesto la Fórmula 1 patas arriba y ha mandado al diván a George Russell, su compañero en Mercedes y quien debía tirar del carro. Llegado el momento de la verdad, Antonelli ha exhibido un nivel que nadie imaginaba en alguien que afronta su segunda temporada en un certamen en el que los cuchillos vuelan casi más rápido que los monoplazas.
En Mónaco, donde el sábado se convirtió en el primer italiano en adjudicarse la pole 20 años después, este chaval con un aire que recuerda a un joven Ayrton Senna, se apuntó su quinta victoria consecutiva tras llevar a cabo una exhibición de serenidad por los recovecos del circuito más reconocible del calendario; una montaña rusa abrazada por muros y llena de trampas. El triunfo, el más precoz logrado por nadie en Montecarlo, se le puso de cara por el descalabro generalizado que sobrevino a la mayoría de sus rivales, disfrazados todos ellos del Pupas, en una carrera convertida en un frenético correcalles.
Especialmente cruel fue el desenlace para Max Verstappen y George Russell. El motor del Red Bull del holandés, colocado el segundo, se quedó completamente seco en el preciso instante en el que se apagaron los semáforos.
Por lo que respecta al británico, el de Mercedes pagó el despiste de su equipo, que no respetó una primera sanción de cinco segundos al visitar el garaje (vuelta 62) y que pasó de la cuarta plaza a las catacumbas de la tabla de tiempos. Antes cayeron Lando Norris, el actual campeón —una avería le llevó a retirarse en el 45º giro— y Charles Leclerc, que se estampó con el coche de seguridad en pista cuando rodaba el tercero.