El Partido Republicano llegó a la segunda sesión de la mesa técnica de la megarreforma con una advertencia clara. Arturo Squella, senador y presidente de la colectividad, fue categórico: si el proyecto pierde las medidas que favorecen la inversión, los republicanos no lo apoyarán.

"En ningún caso puede consistir en que se bajen las medidas que creemos van a contribuir a que se genere la inversión, el crecimiento y, en definitiva, el empleo que estamos todos buscando", afirmó Squella, según informó Cooperativa.

La mesa técnica, instancia liderada por Paulina Núñez, presidenta del Senado e integrante de Renovación Nacional (RN), sesionó este viernes a las 16:00 horas con el objetivo de destrabar la negociación entre el Ministerio de Hacienda y los distintos sectores políticos. El Ministerio, liderado por Jorge Quiroz, es el principal impulsor del proyecto.

Squella fue optimista respecto del trámite en la Cámara Alta. "Me da la impresión que los votos, si es que lo comparamos con la votación en general, solo van a subir", aseguró. Confió en que al menos algunas bancadas de oposición valorarán la importancia de generar un impulso en inversión. Fue cuidadoso, sin embargo: advirtió que ciertas medidas tendrán menos apoyo que otras.

La unidad dentro de la derecha no es monolítica. Como informamos recientemente, diputados de RN votaron contra eliminar la franquicia tributaria del Sence, el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, lo que desató críticas de la UDI (Unión Demócrata Independiente) y del propio Partido Republicano. Esa fractura complica el cálculo de votos que Squella proyecta para el Senado.

Desde la centroizquierda, la lectura fue más fría. El Comité Unido del Senado, que agrupa a la Democracia Cristiana (DC), el Partido Comunista (PC), el Frente Amplio (FA), la Federación Regionalista Verde Social (FRVS) e independientes, emitió un comunicado antes de la sesión. Señalaron que el Ejecutivo no ha mostrado apertura en el núcleo central del proyecto y anunciaron que presentarán propuestas sobre invariabilidad tributaria y compensación fiscal.

La megarreforma también abrió otro frente, esta vez desde los municipios. La propuesta de eximir del pago de contribuciones a la primera vivienda de personas mayores de 65 años generó alarma en los gobiernos locales. Representantes de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) se reunieron con Quiroz para pedir que el beneficio no sea universal, sino focalizado en adultos mayores de menores ingresos. La advertencia fue directa: una exención masiva afectaría gravemente los presupuestos municipales.