Una reforma necesaria, pero aún incompleta Chile enfrenta desde hace años un problema persistente de baja participación laboral femenina. Mientras siete de cada diez hombres forman parte del mercado laboral, entre las mujeres la cifra apenas supera el 50%.

La maternidad y las responsabilidades de cuidado siguen siendo una de las principales barreras para acceder y mantenerse en un empleo. Por ello, avanzar hacia un sistema de sala cuna universal constituye una reforma necesaria y largamente esperada.

El proyecto corrige una anomalía histórica de nuestra legislación. El actual artículo 203 del Código del Trabajo obliga a financiar sala cuna sólo a empresas con 20 o más trabajadoras, generando incentivos que pueden afectar la contratación femenina y condicionando el acceso al beneficio a las características del empleador.

Sustituir ese esquema por uno de carácter universal representa un avance evidente. Sin embargo, las indicaciones recientemente presentadas por el gobierno muestran que aún existen aspectos relevantes que merecen discusión.

El primero dice relación con la gradualidad. El proyecto contempla una implementación de cuatro años, incorporando inicialmente a los hijos de mujeres trabajadoras dependientes y dejando para etapas posteriores a independientes, trabajadoras de casa particular y otros grupos.