Crédito privado: señales de riesgo opacadas por Irán Una de las clases de activos más populares de los últimos dos años enfrenta su mayor presión desde la crisis financiera de 2008. Noticias destacadas Opacadas por el shock petrolero causado por la guerra en Irán, las señales de riesgo que provienen desde el sector de crédito privado no han pasado —sin embargo— completamente desapercibidas por el mercado.
Las acciones de BlackRock cayeron 6,6% después de que el 5 de marzo se reportara que, en el cuarto trimestre, uno de sus fondos de deuda privada había reducido a cero el valor de un préstamo por US$ 25 millones. El crédito a Infinite Commerce Holdings había sido valorizado a 100 centavos por dólar apenas tres meses antes, un ajuste abrupto que alimentó dudas sobre las valorizaciones del sector.
En los días siguientes continuaron acumulándose señales de tensión. Cliffwater y Morgan Stanley limitaron rescates en algunos de sus fondos después de que las solicitudes superaran el tope trimestral cercano al 5% del capital.
Blackstone, uno de los mayores gestores del sector, reportó solicitudes equivalentes al 7,9% del capital de uno de sus vehículos. Casi en simultáneo, JPMorgan endureció los términos de financiamiento a fondos de crédito privado y revisó las condiciones para aceptar estos préstamos como colateral.
Las acciones de las principales gestoras —entre ellas Apollo, KKR y Blue Owl— llegaron a caer entre 4% y 6% en una sola jornada. Algunos comenzaron a hablar de “2008”, en referencia a las señales de estrés previas a la última gran crisis financiera.