Los parlamentarios anunciaron fiscalizaciones al Ministerio de Salud, Ministerio de Hacienda, Contraloría y Servicio de Salud de O’Higgins, tras el recorte de $4.100 millones en salud pública. Los diputados Raúl Soto, Fernando Zamora y Valentina Cáceres del distrito 15 de la Región de O’Higgins, anunciaron el inicio de una ofensiva fiscalizadora frente a los recortes presupuestarios que el Gobierno aplicó al sector salud y que, a nivel nacional, superaró los $400 mil millones.
En la región, la rebaja alcanzó los $4.100 millones, afectando directamente a hospitales y a la atención primaria. Según los antecedentes del Decreto 333 que estableció esta rebaja presupuestaria, $1.900 millones corresponderían al Hospital Regional de Rancagua Dr.
Franco Ravera Zunino; más de $250 millones al Hospital de Rengo; y más de $470 millones a los hospitales de San Fernando y Santa Cruz. Para los legisladores, se trata de una medida “profundamente injusta e inhumana”, considerando que la red de salud pública regional ya opera al límite de su capacidad.
El diputado Raúl Soto manifestó que “estamos muy preocupados por los recortes presupuestarios que el Gobierno está promoviendo. Una cosa es utilizar de forma más eficiente los recursos públicos, cosa que compartimos, pero otra cosa es pretender que la salud pública, que ya está funcionando al límite, lo haga con menos recursos”.
En esa línea, Soto anunció que iniciarán “una batería de fiscalización muy potente” para pedir al Ministerio de Salud y al Ministerio de Hacienda que reviertan la decisión. Además, señaló que recurrirán a la Contraloría y al Servicio de Salud de O’Higgins “para saber en qué se traducirá este recorte y cómo afectará las prestaciones que esperan los vecinos y vecinas de la región”.