La justicia deja escapar a un menor sicario acusado de un crimen en la Costa del Sol en 2024 El acusado fue entregado por Bélgica, pero cumplió el plazo máximo de internamiento sin ser juzgado en España A finales de 2024, un chaval de 17 años y nacionalidad belga viajó en avión hasta la Costa del Sol. Llegó con una misión clara.

Y la madrugada del 7 de diciembre se dispuso a cumplirla. Esperó, agazapado, encapuchado, con la cara cubierta, frente a un club cannábico de Fuengirola (Málaga, 83.226 habitantes).

Cuando vio a la persona a la que supuestamente debía matar, le disparó 18 veces con un arma de guerra, que tiró bajo un coche para después huir en bicicleta. En una compleja operación policial fue detenido Bélgica en junio de 2025 y extraditado a España un mes más tarde.

Pasó nueve meses de internamiento preventivo pero en abril fue puesto en libertad sin medidas cautelares. Ahora el acusado, pendiente de un juicio por el asesinato, está “ilocalizable”, según fuentes jurídicas.

“Es todo un despropósito, un desastre”, lamentan fuentes policiales, que alertan del riesgo de fuga. El asesinato llamó mucho la atención.