Este lunes, el exmiembro de la Lista del Pueblo, Rodrigo Rojas Vade, acudió a las dependencias de la BIPE-Antisecuestros de la PDI para entregar un nuevo testimonio sobre el incidente ocurrido en marzo. En esta oportunidad, el técnico en prevención fue acompañado por su madre para abordar las inconsistencias entre su relato inicial y las pruebas recopiladas por el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía.

La nueva declaración y el contraste con las 995 conexiones telefónicas La diligencia, que se extendió por casi una hora, buscaba que Rojas Vade explicara la eventual no intervención de terceros en el suceso donde fue hallado rociado con bencina a un costado de su vehículo. Según los peritajes de la PDI, difundidos por Biobio Chile, el celular del imputado registró más de 995 conexiones a antenas de telefonía en los días previos, evidenciando un escaso movimiento fuera de su hogar en Pomaire.

Este análisis técnico debilita la teoría de un posible secuestro, ya que la geolocalización muestra que el exconstituyente no fue trasladado a otros lugares la madrugada en la que habría sido agredido. Al ser consultado anteriormente sobre los detalles del ataque, las únicas respuestas de Rojas Vade fueron: “No me acuerdo” y “no recuerdo nada”.

Lo único que aseguró recordar fue que salió de su domicilio para comprar cigarrillos. Amarras de plástico y levantamiento del secreto bancario Un punto crítico en la investigación es el hallazgo de amarras de plástico en el sitio del suceso.

Tras un registro en el domicilio del exconvencional, la PDI encontró elementos con números de serie coincidentes con los plásticos usados para maniatarlo. A raíz de esto, el Juzgado de Garantía de Melipilla autorizó el levantamiento del secreto bancario para determinar si el propio Rojas Vade adquirió estos materiales.