El fiscal jefe de Talca, Héctor de la Fuente, detalló este viernes por la noche el "lastimoso" modus operandi de la banda de seis funcionarios de Carabineros imputados por el Ministerio Público como autores de los delitos consumados de asociación criminal, robo con intimidación, robo en lugar habitado, obstrucción a la investigación, falsificación de instrumento público, tráfico de drogas y detención ilegal. En la audiencia de formalización de cargos, que se extendió por más de ocho horas, el Juzgado de Garantía de la capital maulina decretó el ingreso en prisión preventiva de los policías dados de baja, por considerar que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.

Además, fijó en cinco meses el plazo de investigación. Según el ente persecutor, los imputados se organizaron y prevalieron de sus cargos como carabineros para cometer una serie de delitos vistiendo uniforme y utilizando vehículos institucionales.

De este modo y abusando de dicho poder, ingresaron por la fuerza a propiedades y locales comerciales, sin orden judicial ni haber presenciado delitos en flagrancia, para bajo la excusa de allanamientos, proceder al robo de especies desde dichos lugares. Asimismo, luego, redactaban partes con información falsa que remitían a la Fiscalía Local de Talca, faltando de esta manera dolosamente a la verdad.

A la salida de la audiencia, el fiscal De la Fuente destacó el rigor del proceso y la contundencia de la carpeta investigativa, la cual cuenta con más de 1.500 páginas de pruebas documentales, registros audiovisuales e interceptaciones. "Esta situación no es normal; esta situación es dolorosa, pero las instituciones como las nuestras, cuánto más dolorosos son estos ambientes, de mejor manera investigan, con más acuciosidad, porque nos interesa la transparencia para toda nuestra comunidad", dijo ante la prensa.

Al ser consultado sobre la mecánica con la que operaban los policías imputados, el persecutor describió que "tomando conocimiento de la existencia de algunos hechos ilícitos que se podrían estar produciendo, como la venta de cigarrillos, y que en consecuencia había dineros en torno a ellos, sin contar con ningún tipo de autorización ingresaban en locales comerciales, en casas-habitación, y procedían, en definitiva, a recuperar estos elementos ilícitos". "Pero además (procedían a) incautar no solamente los dineros asociados a la comisión de los delitos, sino que además —y esto es lo lastimoso— a revisar las casas, revisarles bolsillos y en definitiva llevarse cuanta especie de valor— léase dinero— se encontraba.