"El presidente Donald Trump le pidió a la NASA que acelerara nuestros planes para regresar a la Luna, para que los humanos volvieran a su superficie en 2024. Iremos con nuevas tecnologías y sistemas innovadores para explorar más lugares en la superficie de lo que nunca se creyó posible.
Esta vez, cuando vayamos a la Luna, nos quedaremos. Y luego usaremos lo que aprendamos en la Luna para dar el siguiente gran salto: enviar astronautas a Marte".
Estas palabras del mandamás de la NASA, Jim Bridenstine, fueron el puntapié inicial para la organización del programa Artemisa, y el resumen perfecto de una ambiciosa operación que pretende tener a una mujer y a un hombre de pie sobre nuestro satélite, de aquí a tan solo cuatro años. ¿Cómo pretenden lograr esta controvertida hazaña contra el reloj?
Por si acaso has estado viviendo en un búnker estas últimas dos semanas, te contamos que todos los medios están hablando que este 2019, se cumplen 50 años desde que Neil Armstrong dijo aquella memorable frase para el bronce, "un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad". Pero, ¿dónde fuimos a parar después de pegarnos ese gran brinco?
Parece que fue un salto tipo boomerang con rebote a la Tierra, pues hace nada menos que 47 años que se llevó a cabo Apolo 17, la última misión que puso a una persona en la Luna. Desde ahí en adelante, solo se ha estudiado el satélite desde lejos.