El caso de Lyhanna conmocionó Francia. La menor desapareció el 29 de mayo en el pequeño pueblo de Fleurance, en una zona rural del suroeste del paÃs, y la última vez que se la vio con vida fue subiendo al auto del acusado, padre de una amiga de la niña.
Tras dÃas de búsqueda, los investigadores hallaron el jueves un cadáver con ropa parecida a la que llevaba la niña desaparecida, en un silo agrÃcola abandonado, y ahora se está llevando a cabo la identificación formal del cuerpo y las causas de la muerte. Muerte de Lyhanna en Francia El principal sospechoso, Jérôme B., habÃa trabajado en la explotación en la que se encontró el cuerpo, según un responsable agrÃcola de la zona.
DÃas antes del descubrimiento, habÃa sido acusado de secuestro y encarcelado. Al conocerse el descubrimiento del cadáver, la incomprensión dio paso a la ira en esta localidad de 6.000 habitantes, donde “todo el mundo se conoce”, aseguró a AFP Natacha Berthonneau, una mujer de 57 años.
“Hace dÃas que no duermo”, confiesa. “Si la justicia hubiera hecho mejor su trabajo, quizá se habrÃa podido evitar esta tragedia”, subrayó Stéphane, un hombre de 65 años, que teme que el cuerpo descubierto sea el de Lyhanna.
De acuerdo al diario Le Figaro, desde principios de semana, las revelaciones sobre el hombre de 41 años detenido, que contaba con varias denuncias, sembraron indignación y dudas sobre el funcionamiento de la justicia. “Está claro que ha habido un fallo y que no podemos ignorar que se han puesto de manifiesto deficiencias.