En los últimos días, publicaciones en redes sociales difundieron una afirmación sin respaldo: que la mujer detenida tras el incidente con el presidente José Antonio Kast en Villarrica no sería la misma que protagonizó la discusión captada en video. Esa versión no tiene respaldo en antecedentes oficiales ni en el análisis de los registros audiovisuales disponibles.
Las imágenes muestran un único intercambio verbal entre el mandatario y una mujer ubicada al otro lado de una valla papal, la estructura metálica instalada para separar al público de la comitiva presidencial. La protagonista del altercado tiene rasgos físicos claramente identificables: estatura media, cabello corto de color claro y chaqueta negra. Durante toda la discusión sostiene en una mano un teléfono celular rojo o fucsia con el que graba la escena, mientras con la otra hace gestos para reforzar sus palabras.
Al otro lado de la valla, Kast responde en tono de evidente molestia. En distintos momentos apunta con el dedo índice hacia la mujer, se inclina hacia adelante para acortar la distancia y apoya una mano sobre la estructura metálica. A su alrededor permanecen integrantes del equipo de seguridad, asesores y funcionarios policiales, mientras otros asistentes también registran el episodio con sus teléfonos.
Una de las fuentes del rumor es la presencia de una segunda mujer junto a quien discute con el presidente. Los videos, sin embargo, muestran una conducta completamente distinta de su parte. Se trata de una mujer de cabello oscuro que permanece al lado de la protagonista del intercambio, también detrás de la valla, pero que no interviene ni realiza gestos de confrontación.
Una vez terminado el episodio, esta segunda mujer de cabello oscuro se acerca a Kast para pedirle una fotografía y luego abandona el lugar junto a un menor que la acompañaba. Esa conducta contrasta con la de la mujer de cabello claro y chaqueta negra, quien mantuvo el intercambio verbal con el mandatario durante todo el altercado.
Los registros disponibles, revisados desde distintos ángulos, no entregan antecedentes que respalden la tesis de que el operativo policial posterior hubiera confundido a una persona con otra. Hasta ahora, ninguna fuente oficial ha entregado elementos que sustenten la versión difundida en redes sociales.