La empresa que popularizó la inteligencia artificial generativa con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 enfrenta hoy una presión que hace dos años habrÃa parecido impensable: según un reporte del Wall Street Journal, OpenAI no cumplió múltiples metas mensuales de ingresos en el primer trimestre de 2026 ni alcanzó su objetivo de llegar a 1.000 millones de usuarios activos semanales para ChatGPT antes de que terminara 2025, y la situación es lo suficientemente seria como para que su directora financiera, Sarah Friar, haya expresado preocupación interna sobre si la compañÃa tendrá capacidad económica para cumplir con sus contratos de infraestructura si los ingresos no aceleran con la suficiente rapidez. Todo esto ocurre mientras OpenAI se prepara para una salida a bolsa que algunos analistas valoran en hasta $1 billón de dólares, y mientras Sam Altman ha comprometido aproximadamente $600.000 millones en gasto futuro en centros de datos, una cifra que de repente empieza a verse menos como una apuesta de crecimiento y más como una carga difÃcil de justificar si los ingresos no acompañan.

El problema se llama Anthropic y Google Los dos culpables que el reporte del WSJ identifica con mayor claridad son Anthropic y Google, que están cerrando la brecha con OpenAI a una velocidad que la compañÃa no anticipó. El tráfico web de ChatGPT cayó del 86.7% del mercado de inteligencia artificial generativa en enero de 2025 al 64.5% en enero de 2026, mientras que Gemini de Google subió del 5.7% al 21.5% en el mismo perÃodo.

En el segmento empresarial y de codificación, donde los contratos son más grandes y el churn más costoso, Anthropic está tomando clientes de forma activa y ya cuenta con más de 1.000 clientes empresariales que gastan más de $1 millón al año, el doble de los que tenÃa en febrero de 2026, y Claude es el único modelo de inteligencia artificial de frontera disponible en las tres grandes plataformas cloud simultáneamente: AWS Bedrock, Google Vertex AI y Microsoft Azure Foundry, una ventaja de distribución que ningún memo interno de OpenAI ha logrado contrarrestar todavÃa. La respuesta interna de OpenAI a esta pérdida de terreno fue un memo de cuatro páginas firmado por su directora de ingresos Denise Dresser el 13 de abril, en el que acusó a Anthropic de inflar sus cifras de ingresos en $8.000 millones y trazó un plan de batalla para recuperar el mercado empresarial.

El memo, filtrado a varios medios, generó más controversia que credibilidad: sin verificación independiente de las cifras de ninguna de las dos compañÃas, la acusación fue ampliamente leÃda como una señal de que OpenAI está más preocupada por la narrativa de valuación de cara a su IPO que por resolver los problemas operativos que el reporte del WSJ expone. $600.000 millones en compromisos y los ingresos no alcanzan El número que mejor resume la tensión interna de OpenAI es la diferencia entre sus compromisos de gasto y sus ingresos actuales: la compañÃa espera quemar $25.000 millones en efectivo en 2026 contra una meta de ingresos de $30.000 millones, después de haber generado aproximadamente $13.000 millones en ingresos y $8.000 millones en pérdidas el año anterior.