En Argentina, el fiscal federal Franco Picardi tomó declaración como testigo a Marcelo Leguizamón, conocido como "Pan Dulce", quien se desempeñaba como cadete motoquero del financista Martín Migueles, pareja de la modelo y empresaria ítalo-argentina Wanda Nara. Leguizamón confirmó que trasladó fajos de dólares en efectivo desde dos oficinas vinculadas a Elías Piccirillo, otro financista investigado en la misma causa.

Según fuentes judiciales, retiró el dinero de dos locaciones en el centro de Buenos Aires: una en la esquina de las calles Paraguay y Florida, y otra en 25 de Mayo con Lavalle. Luego entregó los billetes en Avenida del Libertador 8008, un domicilio asociado a Migueles.

La investigación gira en torno a un esquema conocido como "rulo financiero": la compra de dólares al precio oficial fijado por el gobierno durante el cepo cambiario, es decir, el control de acceso a divisas extranjeras vigente en esa época en Argentina, para luego revenderlos al valor del mercado informal, que prácticamente duplicaba esa cotización. La diferencia entre ambos precios constituía la ganancia ilícita. Junto a Piccirillo y Migueles, también está imputado Francisco Hauque.

El nombre de Leguizamón apareció en chats vinculados a Migueles, lo que motivó su citación. La fiscalía recibió además los testimonios de funcionarios de ARCA, el organismo de recaudación impositiva argentino, equivalente al Servicio de Impuestos Internos en Chile. También declaró Rocío Ávila, exempleada que confirmó que Piccirillo era su jefe directo, y un chofer cuya identidad no fue revelada, quien describió traslados similares a bancos y financieras.

Piccirillo enfrenta una causa paralela en Comodoro Py, sede de los tribunales federales de Buenos Aires. Está procesado con prisión preventiva domiciliaria, acusado de haber montado un procedimiento policial falso para plantar droga y un arma en el vehículo de su exsocio Hauque, tras una cena en el Palacio Duhau, uno de los hoteles de lujo de la capital argentina.

Nuevas denuncias por amenazas presentadas por Hauque y su esposa, Anahí Aquino, derivaron en un allanamiento al domicilio de Piccirillo en Banfield, en el conurbano bonaerense. El procedimiento se realizó dos noches después de otro operativo ordenado por el juez Ernesto Kreplak por presunto enriquecimiento ilícito del exintendente bonaerense Martín Insaurralde. En ese allanamiento, Piccirillo entregó voluntariamente su teléfono celular y la clave de acceso al personal judicial.