Oscilación de EEUU sobre acuerdo con Irán transparenta la encrucijada que enfrenta Trump El mandatario ha rotado sugerencias de un pronto pacto con amenazas de nuevos ataques, mientras no aclara su postura sobre las sanciones. Noticias destacadas El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra atrapado entre la exigencia de Teherán de que cesen los ataques y se le brinde ayuda financiera, y la presión de los halcones republicanos para “terminar el trabajo”, o al menos para no firmar un mal acuerdo.

Hasta el momento, ese dilema ha impedido alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra, provocado que los mensajes de la Casa Blanca oscilen entre promesas de un acuerdo inminente y amenazas de reanudar las operaciones militares. A esto se suma el desafío que representa para el mandatario el haber criticado duramente a sus predecesores por firmar o considerar acuerdos similares al que, actualmente, tiene mayores probabilidades de éxito.

“Esto es lo que aumenta la presión sobre el Presidente para que llegue a algún tipo de solución”, dijo Mona Yacoubian, exfuncionaria estadounidense y experta en Oriente Medio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. “Creo que lograrlo sin que parezca que Irán ha salido victorioso va a ser extraordinariamente difícil”.

En una reunión de gabinete en la Casa Blanca el miércoles, Trump dijo que no aceptaría un mal trato e insistió: “No estamos hablando de ninguna flexibilización de las sanciones, ni dinero, ni nada”. Pero luego añadió: “Cuando se comporten correctamente y hagan lo correcto, les daremos su dinero”.

"Un momento que definirá el legado de Trump" La Casa Blanca está sopesando un acuerdo provisional que priorizaría la apertura del estrecho de Ormuz, posponiendo las conversaciones sobre temas nucleares, así como sobre el programa de misiles convencionales de Irán y su apoyo a grupos afines. Esto se debe principalmente a la presión a corto plazo para reducir los precios de la energía, lo que alimenta el descontento en Estados Unidos.