Plan de Gobierno en Minería 2026-2030: recuperando el potencial productivo del cobre chileno El tiempo apremia, Chile no puede esperar. Cada tonelada adicional de mineral que logremos producir nos acerca al desarrollo.

A nivel mundial, Chile sigue siendo el principal productor de cobre, segundo de molibdeno y tercero de litio, además de un actor relevante en otros minerales estratégicos. Estos antecedentes confirman nuestro liderazgo en minería, una posición en la que muchos otros países productores quisieran estar.

Chile se encuentra en una posición expectante ante el nuevo ciclo de precios récord del cobre, impulsado por la creciente demanda para el proceso de descarbonización del planeta, la electromovilidad y, en el último tiempo, la inteligencia artificial. En la actualidad, la sostenibilidad del planeta y la generación de conocimiento -como nunca antes- requieren de más minería.

No obstante, la producción de cobre en Chile se ha estancado: hoy oscila entre 5 y 5,5 millones de toneladas anuales e incluso ha mostrado una leve caída. A esto se suma el nuevo contexto global en el que se desarrolla la minería: han surgido nuevos distritos mineros o países que han modernizado sus regulaciones atrayendo inversión.

¿Qué explica este desajuste entre las buenas condiciones de mercado y el desempeño de nuestra industria? Algunas causas son la creciente complejidad en la tramitación de permisos ambientales y sectoriales —con plazos amplios e inciertos, criterios difusos y duplicidades—; la derogación de marcos legales que promovían e incentivaban la inversión; niveles insuficientes de exploración; y la menor ley de algunos yacimientos.