El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que Donald Trump ve factible que sea definitivo en el plazo previsto de 60 días, vio definidos este martes la fecha y lugar de la firma de su memorando de entendimiento, el viernes en el resort suizo de Bürgenstock, mientras que el presidente estadounidense empieza a elevar la presión sobre Israel. Tras la rúbrica de ese protocolo, Washington y Teherán emprenderán negociaciones para una paz definitiva en dicho margen de dos meses.
"Creo que se cumplirá más o menos según lo previsto", dijo Trump en el marco de la cumbre de los líderes del G7 en Évian, que se celebra en esa localidad prealpina francesa de lunes a miércoles. El texto en sí mantiene todavía fuera del ojo público sus detalles.
"Es muy sencillo. Esto es lo que dice: Irán nunca tendrá un arma nuclear", recalcó el líder republicano, según el cual también se establece que el estrecho de Ormuz va a estar abierto "libre de peajes".
Estados Unidos, según destacaron en Évian fuentes diplomáticas francesas, ha pedido a la coalición internacional formada para garantizar la circulación por Ormuz en caso de alto el fuego que lleve a cabo labores de desminado, pero aunque el dispositivo ha empezado a ponerse en marcha, necesita el acuerdo de Irán y Omán. Al principio de un encuentro bilateral con el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, Trump prometió que no solo difundirá el contenido completo del acuerdo con Irán, sino que "probablemente" también ofrecerá una conferencia de prensa "para leerlo palabra por palabra" y garantizar una cobertura mediática apropiada.
A falta de conocerse dicha letra pequeña, las autoridades suizas anunciaron este martes que no se firmará en Ginebra, como se indicó previamente, sino en Bürgenstock, en el centro del país. Pakistán y Catar, países mediadores, propusieron este escenario, que ya en 2024 acogió a decenas de líderes mundiales con ocasión de una cumbre para la paz en Ucrania en la que no estuvo presente Rusia.