Era el tiempo de descuento cuando Felipe Raipán apareció para cerrar el partido. El delantero juvenil del Cacique definió en el minuto 96 para darle a Colo-Colo un triunfo de Copa Chile ante O'Higgins. Pero el resultado no fue lo más hablado de la noche: la expulsión de Alan Robledo y lo que vino después del pitazo final mantuvieron el ambiente caldeado bastante rato más.

En el mismo tramo de tiempo, Robledo, capitán del Capo de Provincia como se conoce popularmente a O'Higgins de Rancagua, le propinó un codazo al mediocampista uruguayo Joaquín Sosa y vio la roja directa. El defensor rancagüino salió del campo con uno menos para su equipo, pero sin ninguna intención de irse tranquilo.

Tras el pitazo, Robledo intentó encarar a los jugadores albos y se topó con un tumulto en el que apareció Arturo Vidal, quien tuvo que ser frenado por sus propios compañeros antes de que la situación escalara. Al mismo tiempo, Francisco González, uno de los referentes visitantes, fue directo hacia los árbitros asistentes Alejandro Molina y Diego Gamboa para reclamarles.

González habló de algo que, según él, ya es un patrón. "Lo dijo una vez Garnero, lo dijo Gago, ahora lo digo yo", señaló, en alusión a entrenadores que han cuestionado públicamente la forma en que los jueces interactúan con los jugadores durante los partidos. "Las cosas que se comunican y la forma en que se expresan no es la correcta. Yo entiendo y considero que es un juego, pero ya van reiteradas ocasiones en que no es la adecuada. Eso es lo que a mí me enojó. Que el respeto sea mutuo."

Raipán, que ha ido sumando minutos en el primer equipo del Cacique durante la temporada, anotó el gol más importante de su carrera hasta ahora y se transforma en el protagonista inesperado de una Copa Chile que para Colo-Colo sigue viva. El Capo de Provincia, en cambio, deberá gestionar la sanción que caerá sobre Robledo por la agresión al uruguayo Sosa.