Peaky Blinders: El hombre inmortal, la esperada película llega a Netflix el 20 de marzo y marca el regreso del implacable Tommy Shelby en un contexto aún más oscuro: la Segunda Guerra Mundial. Dirigida por Tom Harper y escrita por el creador de la saga, Steven Knight, la película recupera el pulso épico y estilizado que convirtió a la serie británica en un fenómeno global, pero amplifica su escala con una narrativa que combina conspiraciones políticas, tensiones familiares y la inevitable confrontación con el pasado.
Al frente del elenco vuelve el ganador del Oscar Cillian Murphy, quien retoma su papel como el legendario líder de los Shelby. Lo acompañan Rebecca Ferguson, Tim Roth, Sophie Rundle, Barry Keoghan y Stephen Graham, conformando un reparto que mezcla caras históricas de la franquicia con nuevas incorporaciones clave para la historia.
Un regreso marcado por la guerra La trama sitúa a Tommy Shelby en Birmingham, en 1940, en plena convulsión de la Segunda Guerra Mundial. Tras años de autoexilio, el ex líder de los Peaky Blinders se ve obligado a regresar cuando una conspiración vinculada al nazismo amenaza no solo a su familia, sino también al destino del país.
El regreso no será sencillo. Shelby deberá enfrentarse a los fantasmas que dejó atrás, a enemigos políticos cada vez más peligrosos y a un nuevo escenario dentro de su propia organización.
La película plantea una pregunta central que atraviesa toda la narrativa: ¿debe Tommy proteger su legado o destruirlo definitivamente? Un choque generacional dentro de la familia Shelby Uno de los motores dramáticos de la película es la aparición de Duke Shelby, interpretado por Barry Keoghan, quien ahora lidera la banda tras la desaparición de Tommy.