El 26 de junio de 2016, la Selección Chilena repitió algo que ningún equipo sudamericano había conseguido antes: ganar dos Copa América consecutivas. En el MetLife Stadium de Nueva Jersey, la Roja venció a Argentina en tanda de penales ante 82.026 espectadores, en la misma fórmula que doce meses atrás en el Estadio Nacional de Santiago.

Francisco Silva tomó el último turno en la ronda de penales y cruzó un remate al palo derecho del arquero argentino Sergio Romero que selló el bicampeonato. Antes de eso, Claudio Bravo protagonizó la imagen más recordada de esa noche: una atajada sobre un cabezazo del delantero argentino Sergio "Kun" Agüero en el tiempo extra que mantuvo el cero hasta la definición desde los doce pasos.

Esa misma noche, Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina, desgastado por una nueva final perdida. No fue la primera vez que lo decía, ni la última vez que daría marcha atrás.

Una década más tarde, el contraste entre ambas selecciones no puede ser mayor. La Albiceleste levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022 bajo la dirección de Lionel Scaloni, entrenador que transformó al equipo en el más sólido de Sudamérica luego de años de frustraciones. Messi no solo retrocedió en su decisión de abandonar la camiseta, sino que se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales, con 14 anotaciones.

La Roja, mientras tanto, empezó a caer y no paró. La generación que protagonizó esas dos copas de América tenía en Rusia 2018 su mejor oportunidad, pero Chile terminó sexto en las eliminatorias y se quedó fuera. Ese golpe marcó el inicio de una espiral que todavía continúa: la selección tampoco clasificó al Mundial de Qatar 2022 y cerró ese proceso en el último lugar de la tabla suramericana.

Desde que Juan Antonio Pizzi dejó el cargo tras la Copa Confederaciones de 2017, por la banca de la Roja han desfilado cinco técnicos: Reinaldo Rueda, Martín Lasarte, Eduardo Berizzo, Ricardo Gareca y el actual entrenador Nicolás Córdova. Cinco nombres, ningún Mundial.

El MetLife Stadium, donde Chile fue bicampeón hace diez años, albergará el 19 de julio de 2026 la final de la Copa del Mundo. La Roja no estará en ese torneo. La selección quedó eliminada en las clasificatorias bajo las órdenes de Ricardo Gareca, y desde entonces trabaja con Nicolás Córdova con el objetivo de clasificar al Mundial 2030.