Lo que iba a ser la carta de presentación de Chile ante la comunidad arquitectónica mundial terminó siendo un rectángulo vacío. Mientras otros países exhibían obras y propuestas en el Congreso Mundial de Arquitectura que se celebra en Barcelona, el espacio del Colegio de Arquitectos de Chile quedó completamente sin contenido.
El congreso lo organiza la UIA (Unión Internacional de Arquitectos), el principal organismo mundial del gremio, que agrupa a asociaciones de más de un centenar de países y celebra su encuentro cada tres años.
La respuesta del Colegio llegó en horas. El organismo indicó que destinó sus recursos al pago de la membresía anual de 1.500 euros, equivalentes a cerca de un millón y medio de pesos, que le garantizan voz y voto en la Asamblea General de la UIA. "Esta participación era prioritaria para el Colegio de Arquitectos y demandó recursos que hicieron inviable financiar, adicionalmente, la instalación y operación de un stand durante el Congreso", señalaron.
La justificación no silenció las críticas. Arquitectos y usuarios de redes sociales tacharon el resultado de "vergonzoso" y apuntaron además a la falta de un concurso que permitiera a los profesionales chilenos postular para ocupar ese espacio y mostrar su trabajo al mundo.
Uno de los críticos fue directo: "Yo creo que era un tema de organización más que de lucas, porque podía ser una intervención supermínima, pero era la primera imagen que se proyectaba hacia el exterior de nuestro país".
El Colegio de Arquitectos no precisó si convocará un proceso de selección para representar al país en futuras instancias de la UIA.
