El “excesivo formalismo” del Servel en la rendición de gastos de campaña que obstaculiza el reembolso público a candidatos Abogados que litigan en la justicia electoral y candidatos reprochan que la entidad utiliza criterios con exigencias más allá de la ley y eso perjudica a candidatos con menos recursos. Desde el Servicio Electoral se defienden y afirman que los análisis se hacen "con el máximo rigor y resguardando el correcto uso de los recursos fiscales".
Los abogados que tramitan causas en la justicia electoral y que alegan reclamaciones contra el rechazo de los gastos electorales de campañas políticas suelen decir que hace algunos años el Servicio Electoral (Servel) tuvo un antes y un después. Algunos fijan como hito el escándalo en el financiamiento electoral que derivó en la investigación de la Fiscalía contra la excandidata a gobernadora Karina Oliva.
Esa vez el Servel fue cuestionado por sus filtros para aceptar gastos. De ahí en adelante, y también debido a cambios legales a la normativa que regula este asunto, todo ha sido distinto.
Cuando se modificó la Ley sobre Transparencia, Límite y Control del Gasto Electoral el objetivo era que los candidatos no inflaran sus gastos electorales o cuadraran facturas pendientes de pago para hacerlas calzar con los votos realmente obtenidos. Pero eso, según fuentes consultadas por este medio, derivó en un exceso de formalismo que ha ido restringiendo el reembolso de gastos.
El abogado Sebastián Winter, experto en Derecho Administrativo y litigante en materia electoral, afirma que “el Servel se ha puesto progresivamente más riguroso en las rendiciones electorales y cuentas de los partidos, impulsado por la Ley 20.900 y sus posteriores modificaciones, por la aparición de casos mediáticos y por propia disposición institucional”. Cuando hay observaciones o rechazo de gastos por parte del Servel, la entidad inicia procesos para multar a los candidatos.