La ruptura se consumó el jueves 2 de julio. La Santa Sede formalizó la excomunión de los cuatro nuevos obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la congregación ultraconservadora conocida como "lefebvriana", junto a los dos obispos que los consagraron. La medida llegó menos de 24 horas después de la ceremonia celebrada en Écône, Suiza.
El decreto, firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (el organismo vaticano encargado de resguardar la ortodoxia doctrinal), califica lo ocurrido como "un acto de naturaleza cismática". La consagración episcopal fue realizada "sin mandato pontificio y en contra de la voluntad del Sumo Pontífice".
Los dos consagrantes son Alfonso de Galarreta, como principal, y Bernard Fellay, co-consagrante. Los cuatro nuevos obispos son Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
La ceremonia del miércoles 1 de julio convocó a cerca de 15.000 personas en Écône y fue transmitida en vivo por redes sociales en varios idiomas. Una asistencia que revela la adhesión que esta congregación mantiene en ciertos sectores del catolicismo mundial.
El papa León XIV había solicitado por carta a la Fraternidad, "con espíritu paterno" y "de todo corazón", que diera marcha atrás bajo advertencia de excomunión inmediata. La congregación ignoró el llamado.
El decreto vaticano también alcanza a los fieles de a pie: quienes se adhieran formalmente a la Fraternidad serán considerados excomulgados. Además, los sacramentos que administran sus sacerdotes, incluyendo la confesión y el matrimonio, son declarados "ilícitos" e "inválidos".
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada en 1970 en Friburgo, Suiza, por el arzobispo francés Marcel Lefebvre como respuesta directa a las reformas del Concilio Vaticano II (1962-1965), proceso que renovó la liturgia y la relación de la Iglesia católica con el mundo moderno. El decreto de este jueves describe la excomunión como "el doloroso epílogo" de la decisión tomada por los lefebvrianos en contra de la voluntad expresada "en repetidas ocasiones" por el papa León XIV.