El frágil margen de votos y otros nudos del megaproyecto en el Senado Detrás de la Cuenta Pública presidencial de mañana, el gobierno de Kast entra a jugarse su futuro a través de su proyecto insignia en la Cámara Alta. Con los votos demasiado justos -tanto, que si se votara hoy mismo no hay mayoría 100% asegurada- el nuevo episodio que comienza este martes abre con ciertos téngase presente.
Noticias destacadas Apenas expire la última sílaba del mensaje presidencial de mañana se inaugurará una nueva fase política que promete mayores dosis de acción, refriegas, emociones, victorias, frustraciones y rabias de lo que ya hemos visto en estos días de la administración Kast. Si Palacio logra aplicar el manual, el rito y eventual impacto de su primera Cuenta Pública debería servirle para estirar el trampolín del aún tibio cambio de gabinete y seguir concentrando agenda porque lo que viene inmediatamente después, que no es otra cosa que el destino del megaproyecto y por ende el porvenir del Gobierno, siembra algunos puntos suspensivos.
Al cerrar esta nota, se le consultó a La Moneda qué pasaría si la Sala del Senado votara ahora ya en general la megarreforma: ¿Hay 25 votos a favor o más? La respuesta: si fuese hoy, hay justo 25 seguros.
Es decir, ni medio más. Pasar esa valla exige un piso de 26 senadores.
Por tanto, la tan repetida frase de “los votos están” para aprobar aún no se concreta, sino que alude al deseo, la expectativa, la confianza o la seguridad (según con quién se converse) de que estarán cuando haya que votar. Pronóstico que en todo caso parece ser generalizado… hasta ahora.