Dos noticias movieron los mercados este jueves: los resultados trimestrales de Micron Technology, fabricante estadounidense de chips de memoria, y el dato de inflación más vigilado por la Reserva Federal, el banco central de EE.UU. Ninguna de las dos trajo sustos, y los inversionistas respondieron con compras.

Micron reportó ganancias que superaron todas las estimaciones del mercado, y sus acciones se dispararon 17,2% en la apertura. La empresa fabrica los chips de memoria que requieren los grandes modelos de inteligencia artificial, y en un momento de escasez de esos componentes, sus números dan señales de que la demanda sigue firme. El Nasdaq, índice dominado por empresas tecnológicas, ganaba 0,8%, mientras el S&P 500 y el Dow Jones avanzaban 0,6% cada uno.

El otro motor del día fue el índice de gasto en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), que mide cuánto gastan los estadounidenses y cómo evolucionan esos precios. La variación mensual fue de 0,3% y la anual de 3,4%, exactamente lo que los economistas esperaban. Sin sorpresas, los bonos del Tesoro se relajaron: el rendimiento a dos años cayó 3,7 puntos base.

La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por considerarse más volátiles, quedó en su mayor nivel desde octubre de 2023. Pero el panorama energético cambió: el petróleo Brent, referencia global del crudo, rondaba los 73 dólares por barril, prácticamente el mismo precio de antes del inicio del conflicto en Medio Oriente, a finales de febrero. Menos presión energética implica menos inflación hacia adelante.

En Europa, el Euro Stoxx 50 subía 1% y el FTSE 100 de Londres ganaba 0,9%. En Asia, el Nikkei de Japón avanzó 4,6% y volvió a sus máximos históricos, mientras el CSI 300 de China continental subía 1,6%. El Hang Seng de Hong Kong fue la excepción con una caída de 1,4%.

A nivel local, el S&P IPSA operaba estable en 10.666,78 puntos. Subían Falabella (1,2%) y Banco de Chile (1%), mientras SQM-B, la minera productora de litio, volvía a caer con fuerza: bajaba 3,1%.

Para cerrar el día de estadísticas, se confirmó la tercera y última revisión del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre en EE.UU.: la economía creció 2,1% anualizado, por encima del 1,6% que esperaba el mercado, la señal más clara de que la mayor economía del mundo mantiene su ritmo.