El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial anunciaron la reanudación de sus relaciones con Venezuela, que llevaban suspendidas siete años, desde 2019. La decisión se comunicó el jueves en Washington, en el marco de las "Reuniones de Primavera" del FMI y el Banco Mundial, que se iniciaron el lunes y concluirán este sábado.
Según explicó la directora gerente, Kristalina Georgieva, fue adoptada en consonancia con "las opiniones de los miembros del Fondo Monetario Internacional que representan la mayoría del poder de voto total del FMI". La reanudación llega en momentos en que Caracas ha retomado sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y la asunción al poder de Delcy Rodríguez, quien aceptó las condiciones económicas y petroleras impuestas por la Administración Trump y aprobó varias leyes que facilitan la inversión extranjera en distintos sectores económicos.
El Fondo recordó que Venezuela es miembro de la institución desde 1946, pero que las relaciones con se pausaron en marzo de 2019 "debido a cuestiones de reconocimiento del gobierno" chavista. En ese momendo, Maduro asumió un nuevo periodo -que la oposición consideró ilegítimo-, lo que llevó a la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente encargado, reconocido por decenas de países, Chile entre ellos.
El Banco Mundial recordó, en otro comunicado, que Venezuela también es miembro desde 1946, y recibió su primer préstamo en 1961. En los años 70, el auge petrolero permitió a Caracas saldar sus deudas con el Banco e incluso prestarle parte de sus ganancias para apoyar a otros países miembros.
Sin embargo, el colapso de los precios del crudo en los 80 y el deterioro de las políticas económicas llevaron al país a retomar los préstamos en 1989. El último data de 2005.