La franquicia "Mi Villano Favorito" llega a su séptima entrega con un giro que nadie esperaba. "Minions y Monstruos", producida por el estudio de animación Illumination, ubica a los pequeños secuaces amarillos en el Hollywood de los años 20, el período que dio origen al cine moderno.

Pierre Coffin, cocreador de la saga y voz de los caóticos seres, traslada a sus criaturas a 1920 para cruzarlas con Charles Chaplin, Buster Keaton y Harold Lloyd, tres figuras clave del cine silente. Los Minions se convierten en estrellas del cine mudo hasta que la llegada del sonido destruye su fama y los obliga a recomenzar.

Esta vez, sin embargo, la historia no gira en torno a Kevin, Stuart ni Bob, los rostros más conocidos de la franquicia. Los nuevos protagonistas son James y Henry, dos Minions que se distinguen del resto por algo inusual: la creatividad. Mientras sus compañeros existen para servir a algún villano, estos dos soñadores ven en Hollywood la posibilidad de contar sus propias historias. El problema es que sus métodos incluyen invocar monstruos reales.

Desde los créditos iniciales hasta el logo de Universal Pictures, el largometraje funciona como una declaración de amor a los orígenes del séptimo arte. La animación remonta su logo hasta The Trans-Atlantic Film Co., una referencia a los primeros años de Hollywood que pocas producciones de animación se atreverían a intentar.

A diferencia de las anteriores entregas independientes de los Minions, esta película por fin les otorga peso narrativo propio, con metas que van más allá de servir a un jefe. "Minions y Monstruos" se estrena este jueves en cines de Chile.