Ser pobre y mujer en Chile: la doble trampa que el mercado laboral no ha podido resolver El informe elaborado a partir de la CASEN 2024 por ChileMujeres, OCEC UDP y la Cámara de Comercio de Santiago revela que las brechas de género en el mercado laboral se agudizan de forma crítica entre las mujeres más pobres: en el quintil de menores ingresos, apenas el 29,2% de las mujeres participa en la fuerza laboral. Tres de cada diez mujeres del quintil de menores ingresos participa en el mercado laboral chileno.

En el quintil más rico, esa cifra sube a ocho de cada diez. La distancia de 48,8 puntos porcentuales entre ambas realidades es el hallazgo central del “Zoom de Género: Especial CASEN 2024”, elaborado por Fundación ChileMujeres, OCEC UDP y la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) a partir de la encuesta CASEN 2024.

En ese año, 3.478.364 personas se encontraban en situación de pobreza por ingresos; el 54,4% de ellas, mujeres. La brecha de participación laboral varía según el nivel de ingreso.

En el quintil I, el 46,2% de los hombres participa laboralmente frente al 29,2% de las mujeres —17 puntos porcentuales (pp) de diferencia—. En el quintil V esa brecha cae a 10,9 pp.

Para María José Díaz, gerenta general de ChileMujeres, los promedios ocultan lo más relevante: “Una mujer del quintil I y una del quintil V son ambas mujeres, pero sus condiciones de vida y las políticas que las pueden ayudar son completamente distintas.” La agenda de género y la de pobreza, advierte, deben mirarse juntas con esta desagregación. El cuidado El informe identifica el trabajo de cuidado no remunerado como el principal motor de la exclusión laboral femenina.