Andrea Gomien, CFO de Echeverría Izquierdo, y las perspectivas para 2026: “Debiéramos tener ventas y utilidades históricas” Mientras su modelo de negocios donde la minería explica el 65% de los ingresos recibió un fuerte empuje con la alianza cerrada este mes con la gigante Bechtel, el grupo constructor sorteó la crisis del negocio inmobiliario y activó la compra de terrenos en Chile y Perú. Noticias destacadas En momentos donde el sector construcción atraviesa en general por escenario donde las expectativas de reactivación de cara a 2026 aún se ven reflejadas en los balances, Echeverría Izquierdo forma parte de un selecto grupo de empresas que resalta por sus buenos resultados.
Con una estructura diversificada, pero al mismo tiempo enfocada firmemente en cuatro pilares -construcción y montaje para la minería, servicios especializados, soluciones habitacionales para el segmento medio y edificación mixta y comercial- la compañía ha sabido aprovechar el auge de la minería y sortear el difícil ciclo del negocio inmobiliario. Entre los puntos altos de sus resultados al cierre del primer trimestre, las ventas consolidadas escalaron 42% a $190.883 millones, las utilidades en casi 12% a $ 5.732 millones y el EBITDA en 28% a $15.154 millones, profundizando la tendencia de los ejercicios precedentes.
Los números demuestran que Echeverría Izquierdo está cosechando los frutos del profundo cambio estratégico que delineó en 2020 e implementó en los años siguientes. “Hemos mantenido la consistencia de esos cuatro focos donde veíamos inversión, que eran rentables para nosotros y donde teníamos ventajas competitivas y know how.
Y eso nos ha permitido consolidar estos negocios que establecimos a lo largo de los años", destacó Andrea Gomien, CFO de Echeverría Izquierdo. A partir de la confianza puesta en este modelo y sus resultados, la ejecutiva proyectó para el actual ejercicio que "vamos a terminar vendiendo más que el año pasado; debiéramos tener una venta y una utilidad históricas”.
Y esas perspectivas se fundan no sólo en el primer balance operativo de 2026, sino también en indicadores clave como el backlog, donde "hoy tenemos más o menos $ 800 mil millones -con contratos firmados, con un riesgo de que no se ejecuten cercano a cero- que corresponderían a aproximadamente 15 meses de venta del año pasado". La CFO destacó que pese al fuerte aumento de las ventas entre los periodos enero-marzo de 2025 y 2026, el backlog de primer trimestre subió casi 5% en la misma comparación, “lo que es súper relevante en términos de nuestra capacidad de reposición, más cuando se tienen grandes contratos, y el hecho de que hoy tengamos proyectos en estudio por unos $ 1,6 billones nos da luces de que el backlog se va a poder ir reponiendo”.