Cuatro diputados del Partido de la Gente (PDG) salieron a pedir orden dentro del oficialismo. Tamara Ramírez, Fabián Ossandón, Flor Contreras y Patricio Briones llamaron a Chile Vamos y al Partido Republicano a terminar con las disputas internas y concentrar la agenda en los problemas concretos de la ciudadanía: el alza del costo de la vida, la delincuencia y el empleo.

El blanco de las críticas fue la tensión entre Chile Vamos, la coalición de centroderecha que reúne a partidos como Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente (UDI), y el Partido Republicano, de línea más dura. Ambas fuerzas del oficialismo se han enfrentado por el control de la agenda legislativa, una pelea que desde el PDG leen como una distracción sin sentido.

"El espectáculo político que estamos viendo entre Republicanos y Chile Vamos demuestra una total desconexión con la realidad de las regiones. Mientras ellos discuten en Santiago, la clase media sigue desprotegida", dijo la diputada Flor Contreras. Pidió "bajar un cambio", sentarse a la mesa y fijar prioridades claras.

La subjefa de la bancada, Tamara Ramírez, fue más directa. "Estas peleas solo generan incertidumbre e inestabilidad. El país nos exige poner sobre la mesa propuestas económicas y sociales robustas", señaló. Ramírez llamó a los partidos del gobierno a hacer "política constructiva sin caer en trincheras ideológicas".

La tensión entre el ala tradicional y el sector más duro del oficialismo tiene antecedentes. En los dos gobiernos de Sebastián Piñera, las diferencias entre sectores de centroderecha complicaron la agenda legislativa en más de una ocasión. El PDG, partido que irrumpió en las elecciones parlamentarias de 2021, busca diferenciarse de ese patrón.

El diputado Fabián Ossandón apuntó al impacto directo sobre la ciudadanía. "La clase media no llega a fin de mes, el alto costo de la vida sigue golpeando con fuerza y la delincuencia mantiene a miles de personas viviendo con miedo. Esa debe ser nuestra prioridad, no las disputas políticas", dijo.

Patricio Briones cerró el llamado con una advertencia. Las peleas internas, advirtió, le hacen "un flaco favor al Ejecutivo" y permiten a la oposición "brillar con luces ajenas". Su llamado fue a que el gobierno mantenga una línea coherente con sus compromisos de campaña. Desde el PDG confirmaron que seguirán legislando con el foco "puesto en la gente, no en las encuestas".