Donald Trump lanzó este sábado una amenaza directa: "Irán dejará de existir" si el conflicto en Medio Oriente se reactiva. La declaración llegó horas después de que aviones militares estadounidenses bombardearan instalaciones de misiles, drones y radares costeros en suelo iraní.

La causa inmediata del ataque fue un bombardeo iraní contra un buque en el Estrecho de Ormuz, la ruta por la que transita alrededor del 20% del petróleo mundial. Estados Unidos respondió con dos ataques contra territorio iraní.

Desde su red social Truth Social, Trump justificó la acción: "Aviones estadounidenses acaban de atacar depósitos iraníes de misiles y drones, así como emplazamientos de radar costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego. ¡Es muy posible que nunca aprendan!". El mandatario añadió que podría "completar militarmente el trabajo iniciado", una advertencia que apunta al desmantelamiento total del régimen en Teherán.

La amenaza tiene peso concreto porque el Estrecho de Ormuz no es un objetivo menor. Quien bloquea esa ruta golpea los mercados de energía de Europa y Asia. Para Washington, proteger ese corredor es una prioridad estratégica que trasciende cualquier gobierno.

Irán y Estados Unidos llevan décadas de enfrentamiento que arrancó con la Revolución Islámica de 1979 y la ruptura de relaciones diplomáticas. El acuerdo de alto el fuego vigente era el intento más reciente por estabilizar una relación que oscila entre la negociación y el conflicto abierto.

El gobierno de Teherán no había emitido una respuesta oficial a las declaraciones del presidente estadounidense al momento de publicar esta nota.