En Chile, cerca del 70% de los trabajadores pasa gran parte de su jornada sentado, según la última Encuesta de Calidad de Vida y Salud. Expertos advierten que el sedentarismo laboral se ha convertido en un riesgo silencioso que puede derivar en enfermedades crónicas si no se toman medidas a tiempo.
A medida que el teletrabajo y los modelos híbridos tomaron terreno en nuestro país, también lo hacen sus efectos en la salud. Permanecer largas horas frente al computador, con escaso movimiento, se ha transformado en una práctica habitual que, aunque muchas veces pasa desapercibida, puede tener consecuencias importantes a mediano y largo plazo.
Según especialistas, estar más de dos horas seguidas sin moverse –algo frecuente en oficinas, reuniones virtuales o jornadas de teletrabajo– aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades como problemas cardiovasculares, diabetes, dislipidemia y obesidad, incluso en personas que cumplen con rutinas de ejercicio de forma regular. “El gran problema del sedentarismo laboral es que actúa de forma silenciosa.
Muchas personas creen que hacer deporte una hora al día compensa estar ocho o más horas sentados, pero no es así. El cuerpo necesita movimiento constante a lo largo del día, no solo actividad concentrada”, explica Juan Raul Bravo, kinesiólogo de Kinegun.
Pausas activas: pequeñas acciones que generan grandes impactos Frente a este escenario, los expertos coinciden en que incorporar pausas activas durante la jornada laboral es clave para prevenir molestias físicas y reducir riesgos. Levantarse, estirarse o caminar brevemente cada cierto tiempo puede marcar una diferencia significativa en la salud.