Francisco Riveros, el nuevo ministro del Deporte, afirmó que existen problemas en las rendiciones de cuentas de Santiago 2023 y que el ministerio los está revisando. La declaración llegó tras su nombramiento como titular del Ministerio del Deporte, función que asumió luego de trabajar en el gabinete presidencial en el área de Proyectos Especiales.

Santiago 2023, los Juegos Panamericanos organizados en la capital chilena en 2023, fue la mayor cita deportiva reciente del país y movilizó recursos públicos y privados. Riveros dijo que las rendiciones de ese evento están bajo revisión administrativa, y que los hallazgos “llaman la atención”, frase que abre un interrogante sobre responsabilidades y uso de fondos.

El ministro agradeció la labor de su antecesora, Natalia Duco, exministra del Deporte, y buscó descomprimir el ambiente interno del ministerio. Riveros explicó que se ha reunido con distintos actores del mundo del deporte y con equipos del ministerio, y que su tono de gestión será constructivo y orientado a acuerdos.

En materia de política pública, Riveros planteó apostar por una alianza público-privada para financiar la promoción de la actividad física en Chile. Esa propuesta implica transferir parte de la carga financiera desde el Estado hacia mecanismos mixtos, lo que beneficiaría a organismos deportivos que encuentren nuevos flujos de recursos, pero podría reducir el control directo del gasto público si no se establecen mecanismos de fiscalización claros.

La revisión de las rendiciones de Santiago 2023 concentra dos preguntas clave para el ciudadano: quién responderá por eventuales irregularidades, y qué impacto tendrá eso en el presupuesto para deporte de los próximos años. Históricamente, grandes eventos que movilizan fondos públicos han sido objeto de auditorías y demandas de transparencia. En este caso, la investigación interna del Ministerio del Deporte podría derivar en auditorías externas o en solicitudes de informes a la Contraloría General de la República, si se detectan inconsistencias.

Los actores principales en esta etapa son el propio Ministerio del Deporte (Mindep), la gestión organizadora de Santiago 2023, y el Gobierno encabezado por el presidente José Antonio Kast, quien nombró a Riveros. Quienes podrían perder son entidades que dependan exclusivamente del presupuesto público para financiar programas deportivos, si parte de esos recursos se reasigna para cubrir deficiencias acreditadas en las rendiciones. Ganadores potenciales serían organizaciones que accedan a nuevos mecanismos de financiamiento público-privado.

Riveros aportó además antecedentes personales que explican su llegada al cargo. Tiene 46 años, es abogado, está casado y tiene dos hijos, y recibió el llamado del Presidente José Antonio Kast la noche del jueves 13 de agosto, momento en que aceptó el cargo. En sus palabras, el ministerio ya inició una revisión de las rendiciones de Santiago 2023 y convocará a las partes involucradas para esclarecer hallazgos y fijar próximos pasos.