El jueves llegó con alivio para el peso chileno. Un informe de empleo mucho más débil de lo esperado en Estados Unidos redujo la presión sobre las tasas globales. El dólar tuvo que retroceder en la apertura local, dejando atrás los máximos de tres meses que había alcanzado el día anterior.

Las nóminas no agrícolas de junio, el principal indicador mensual de empleo en EE.UU., sumaron solo 57 mil nuevos puestos de trabajo. El consenso de analistas anticipaba 113 mil. Además, la revisión de los dos meses anteriores restó 74 mil empleos a las cifras ya publicadas. La tasa de desempleo cayó una décima a 4,2%, pero ese dato no alcanzó para revertir la lectura negativa del informe.

Los mercados interpretaron el resultado como una señal clara. La Reserva Federal, el banco central de EE.UU., no subirá tasas en su reunión de julio. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años, sensibles a las expectativas de política monetaria, retrocedieron 7 puntos base. El dollar index, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas, cayó 0,6%, y el precio del cobre giró al alza.

Para el peso, el dato llega en un momento delicado. El tipo de cambio había cerrado el miércoles en máximos de tres meses, empujado por los diferenciales de tasas entre Chile y EE.UU. Por cinco sesiones seguidas, agentes extranjeros apostaron contra la moneda nacional en el mercado de derivados local. Al cierre de junio, esa posición alcanzaba cerca de US$ 13.600 millones netos, según el Banco Central de Chile.

La actividad local lleva cinco meses en contracción y el desempleo está en máximos de cinco años. Ambos factores aumentan la presión para que el Banco Central baje la Tasa de Política Monetaria (TPM). Una eventual rebaja reduciría el rendimiento de depósitos en pesos y haría menos atractiva la moneda frente al dólar.

Los mercados financieros de EE.UU. no operarán este viernes. El Día de la Independencia cae el sábado 4 de julio y se observará un día antes, cerrando la semana con menor liquidez global en el mercado de divisas.