Tras el despacho de la denominada megarreforma impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast, desde la Cámara Baja hacia el Senado, el diputado del Partido Comunista (PC), Luis Cuello, cuestionó tanto la rapidez de la tramitación como el contenido estructural del proyecto, acusando que favorecerá al gran empresariado, en desmedro del financiamiento estatal. En diálogo con la primera edición de Radioanálisis, el parlamentario sostuvo que la iniciativa fue aprobada en un plazo “exprés”, pese a tratarse de una modificación profunda al sistema tributario chileno.

“Es una reforma bastante estructural, que genera un cambio muy significativo en el esquema tributario de Chile y que fue tramitada de forma exprés. En tres semanas, un poco más, se despachó de la Sala un trámite donde no se escuchó prácticamente a nadie”, afirmó.

En esa línea, criticó que no se hayan tomado en cuenta observaciones provenientes de organismos como la Corte Suprema, el Consejo Fiscal Autónomo ni economistas especializados, acusando “un apuro enorme” del Ejecutivo por concretar la aprobación del proyecto. Respecto del fondo de la propuesta, Luis Cuello aseguró que la reforma representa “un enorme retroceso”, argumentando que implicará una transferencia de recursos hacia los sectores de mayores ingresos mediante rebajas tributarias y mecanismos de reintegración fiscal.

“El forado en el presupuesto fiscal va a ser y ya está siendo pagado por la mayoría de los chilenos a través de los recortes en carteras tan importantes como salud, educación, vivienda y otros ministerios”, señaló. El diputado del PC sostuvo que el ajuste fiscal ya estaría teniendo efectos concretos sobre el gasto público y el consumo del Estado.

Asimismo, cuestionó las proyecciones del Gobierno respecto a un eventual crecimiento económico derivado de las rebajas de impuestos. “Se ha planteado que la rebaja de impuestos produce mayor crecimiento, reactivación y empleo y la verdad es que eso no es así, no hay ninguna experiencia que dé cuenta de ello”, afirmó, recalcando que organismos internacionales y técnicos como el FMI y el Consejo Fiscal Autónomo han advertido sobre los riesgos de la iniciativa.