El pronunciamiento de la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales Rojas, abrió un episodio en la relación comercial entre Colombia y Ecuador. Morales Rojas cuestionó que la eliminación de los aranceles fuera presentada como un gesto político y sostuvo que la supresión de las restricciones comerciales respondió al cumplimiento de decisiones adoptadas en el marco de la Comunidad Andina (CAN), no a conversaciones entre dirigentes.
También advirtió que las disposiciones aplicadas en meses previos alteraron la relación comercial, afectaron las cadenas productivas y generaron costos para las comunidades de frontera. PUBLICIDAD “Los hechos hablan por sí solos.
Durante meses, una decisión unilateral del Gobierno ecuatoriano perturbó una relación comercial profundamente complementaria, afectó el tejido empresarial de ambos países, interrumpió vínculos productivos construidos durante décadas y generó costos para las comunidades que dependen de la integración económica a lo largo de la frontera”, dijo la funcionaria. La posición de Colombia y el fundamento en la CAN El Gobierno colombiano reaccionó mediante un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Es una demostración de que las medidas de política comercial no producen efectos abstractos ni se agotan en el debate político. Mucho menos deberían convertirse en instrumentos de contingencia electoral”, dijo la ministra de Comercio de Colombia.
PUBLICIDAD Según ese pronunciamiento, atribuir la medida a motivos electorales desvirtúa su carácter jurídico e institucional y puede generar incertidumbre entre los sectores productivos de ambos países. Morales Rojas remarcó que presentar la eliminación como un gesto político era incorrecto y podía generar confusión económica y social en las comunidades afectadas.