Biomaterial nanoestructurado con propiedades antimicrobianas imita la matriz extracelular de los tejidos humanos. “Se trata de un material biomimético que se aplica sobre la piel y luego se lava con agua”, explicó el académico del Departamento de Física, Tomás Corrales, líder del proyecto.
Pacientes clínicos con heridas difíciles de cicatrizar o con lesiones de quemaduras serían los potenciales usuarios de un parche a base de miel de Ulmo, el cual está siendo desarrollado por un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM). Se trata de una investigación liderada por el académico del Departamento de Física, Tomás Corrales, en la que participan investigadores del Centro de Biotecnología “Dr.
Daniel Alkalay Lowitt” (CB-DAL) de la casa de estudios. El proyecto utiliza una técnica avanzada denominada electrospinning o electrohilado, que permite fabricar nanofibras a partir de un material polimérico biodegradable que encapsula la miel, creando una membrana que actúa como un soporte biomimético para las células.
A diferencia de los apósitos convencionales, que solo brindan protección física, esta tecnología imita la matriz extracelular de los tejidos humanos, proporcionando un entorno poroso y tridimensional donde las células pueden crecer y favorecer la regeneración de la piel. Según explicó el Dr.
Tomás Corrales, «nuestra tecnología imita la matriz extracelular de los tejidos humanos, en otras palabras, es biomimético, el cual se pone sobre la piel y después simplemente se lava con agua, ya que el polímero es biodegradable. Estructuralmente es muy parecido a un tejido biológico».