En el Foro Llao Llao de Bariloche, donde las finanzas y el poder global encontraron refugio entre los lagos y montañas patagónicas, Máxima Zorreguieta irrumpió con un gesto de estilo que no pasó inadvertido. La reina de los Países Bajos descendió del escenario y, con cada paso, sus sandalias de cuña en tono nude acapararon miradas, elevando —en sentido literal y figurado— su ya inconfundible impronta.
PUBLICIDAD Lejos de limitarse a la formalidad, Máxima tradujo el lenguaje empresarial en sastrería pastel y líneas depuradas, pero fue el calzado —secreto de expertas y tendencia en las pasarelas— el que definió el ritmo del conjunto: altura, modernidad y comodidad, sin concesiones. Así, la monarca reafirmó su condición de referente, incluso en el rincón más austral del calendario fashion.
El aliado invisible de la elegancia funcional Lejos de los clásicos stilettos, Máxima Zorreguieta apostó por la tendencia que domina las pasarelas y el street style en 2026. Las sandalias de cuña, también conocidas como “taco chino”, se consolidan como la mejor alternativa para quienes buscan elevar su figura y conservar una pisada firme.
PUBLICIDAD Este calzado se distingue por su capacidad para distribuir el peso de manera uniforme a lo largo de toda la planta del pie, lo que reduce la presión sobre el metatarso y mejora la postura. Esta característica técnica, resaltada por especialistas en podología y fisioterapia, explica el creciente favoritismo de las cuñas entre las expertas y celebridades.
El modelo seleccionado por Máxima presentaba una base robusta y marcada, con una estética minimalista que armonizaba con el resto de su vestimenta. El tono nude de las sandalias permitió que el calzado se integrara de manera orgánica al conjunto, potenciando el efecto de piernas largas y estilizadas sin competir con la sastrería.