Hace una semana que Karina Milei no se muestra con Manuel Adorni, y el contraste con la dinámica de otras épocas, cuando la hermana del Presidente llevaba o acompañaba al jefe de Gabinete a todos lados, inclinó a varios libertarios a sospechar que la Secretaria General de la Presidencia, como buena parte del Gobierno, también se encuentra en las vías del hartazgo. En el círculo de la funcionaria, lacónicos, aseguraron que no es así.

Pero son cada vez más voces las que indican que, a pesar del férreo apoyo del Presidente, no hay chances de que el Jefe de Gabinete persista hasta el año que viene, cuando se disputarán las elecciones. Para entonces, Javier Milei estará obligado a hacer todo lo posible para que su intención de voto no perfore el 20 por ciento, un escenario que, estiman, lo dejaría a merced del peronismo en la segunda vuelta.

PUBLICIDAD “Cuando arranque el año electoral calendario, el reloj se da vuelta y van a empezar a volar todos los que no sumen”, aseguró un hombre conocedor del ecosistema libertario. Si se va, sería durante el Mundial, o a lo sumo, antes de fin de año, aseguran en Balcarce 50.

“Resta”, estatuyó un alfil libertario. Hoy, la determinación del primer mandatario es lo único que mantiene en su lugar a Adorni, que no logra levantarse por más de unas cuantas horas sin que un nuevo testigo en la causa sobre su patrimonio lo voltee nuevamente.

En el Gobierno ya nadie lo sostiene, excepto el jefe de Estado. “Ya es algo vinculado con su ego (el de Milei), más que con el propio Manuel”, opinó un funcionario.