La ministra de Desarrollo Social María Jesús Wulf rechazó las críticas al gobierno por el manejo del caso de los niños haitianos que figuraban como inubicables según un preinforme de la Contraloría General de la República. "Nunca vamos a sobrerreaccionar cuando estamos hablando de niños y adolescentes", dijo la ministra, quien asumió la coordinación del caso.
El martes, junto a Eduardo Cerna, director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Wulf confirmó que los 64 menores habían sido localizados. Al día siguiente, la Contraloría publicó el informe completo, que reveló fallas de coordinación entre el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig), la PDI y la Subsecretaría de la Niñez en los procesos de reunificación familiar.
El informe encendió las críticas. El propio Sermig, dependiente del Ministerio del Interior, presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte por un eventual delito de tráfico de menores. La acusación apunta a un sistema que, según la Contraloría, no tenía claridad sobre el paradero de esos niños.
Wulf respondió con firmeza. "Como gobierno y como Estado tenemos el deber de garantizar que los niños se encuentren bien", afirmó. La ministra defendió el despliegue institucional y aseguró que la "fuerza de tarea" convocada junto a la PDI fue lo que permitió localizar a los menores.
El siguiente paso, explicó, es perfeccionar la institucionalidad. El plan contempla cruzar registros entre todas las entidades involucradas y verificar si los niños en proceso de reunificación están escolarizados o reciben atención en centros de salud. La denuncia penal del Sermig permanece en manos de la Fiscalía, que deberá determinar si hubo responsabilidad criminal en el manejo de esos menores.