La historia del cine chileno en la Berlinale: triunfos, glorias y mujeres fantásticas Tras el reciente éxito de Matapanki (2025) en el Festival Internacional de Cine de Berlín -filme que llega este jueves a salas-, el cine chileno sumó una nueva estrella para su legado con el certamen alemán. Los antecedentes muestran que el triunfo de la cinta de Diego “Mapache” Fuentes no fue un hito aislado, sino que se enmarca en una relación con la Berlinale que se ha trasladado en premios para películas laureadas como El club (2015) y Una mujer fantástica (2017).
El jueves 26 de marzo se estrenará en cines uno de los largometrajes chilenos más esperados del año: Matapanki (2025). La ópera prima de Diego “Mapache” Fuentes conquistó el Festival Internacional de cine de Valdivia y estiró su éxito a la edición número 76 del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), donde se exhibió en la sección Generation 14plus y consiguió una Mención Especial del Jurado Internacional dentro de su categoría.
Su logro no pasó desapercibido, significando un nuevo trofeo para el cine chileno en un historial extenso de participaciones en el certamen. Varias películas de nuestro país han sido premiadas en el certamen berlinés, entre las que se pueden encontrar filmes de Pablo Larraín, Sebastián Lelio, Maite Alberdi, Sebastián Silva y otros cineastas independientes, que incluyen artistas desde Cristóbal León y Joaquín Cociña hasta Álex Anwandter.
En Culto repasamos los proyectos chilenos más destacados que se han exhibido en la Berlinale, con los premios que han ganado. Primeros antecedentes La historia de las películas chilenas en la Berlinale tiene su primer hito en 1958, siete años después de la inauguración del certamen.
En la ceremonia, los documentales Así nace un ballet (1958), de Jorge di Lauro, y La familia humana (1958), de Boris Hardy, se exhibieron fuera de competencia. Las siguientes huellas del cine nacional fueron dejadas en 1966, cuando se exhibió el largometraje Morir un poco (1966), de Alvaro Covacevich.