El Senado votará este martes el proyecto que crea el Subsistema de Inteligencia Económica, propuesta que busca que la Unidad de Análisis Financiero pueda acceder a determinados antecedentes bancarios por una vía administrativa y no necesariamente mediante una autorización judicial previa, como actualmente ocurre. La "Operación Tokio", que reveló una presunta red de lavado de activos vinculada al Tren de Aragua, volvió a instalar el debate sobre el levantamiento del secreto bancario y las herramientas que tiene el Estado para seguir la ruta del dinero del crimen organizado.
No obstante, la medida divide al mundo político, ya que, sus partidarios sostienen que es necesario contar con mecanismos más ágiles para detectar operaciones sospechosas y prevenir delitos completos. Y, en paralelo, sus detractores advierten que se podría afectar el derecho a la privacidad y debilitar garantías fundamentales.
La medida fue votada la semana pasada, pero terminó en un doble empate con 23 votos a favor y 23 en contra, lo que impidió zanjar la materia. El senador Juan Luis Castro (PS) defendió la medida y apuntó que "ya no hay más argumentación en favor de preservar lo que algunos dicen que es la intimidad, pero en la práctica es salvar a los poderosos de cuello y corbata en sus cuentas bancarias".
"¿Alguien cree que en una modesta Cuenta RUT de un poblador o un adulto mayor alguien se está negando a que le revisen la cuenta bancaria? ¿Son esos los que se declaran hoy día violados en su secreto?
No, son los poderosos", sostuvo. Desde la otra vereda, el senador Rojo Edwards (RN) afirmó que "levantar el secreto bancario en una decisión administrativa por organismos que son liderados por personajes ingresados en esa posición por la política o el gobierno de turno, puede significar que en el futuro se genere corrupción con esta información o se podría abrir una vía para simplemente investigar a opositores, lo que no me parece".