José Antonio Kast convocó esta mañana a los presidentes de los partidos de su coalición a un desayuno en La Moneda, en un gesto que el gobierno buscó presentar como señal de unidad y gestión política directa.
El encuentro duró cerca de dos horas y comenzó a las 8:20 de la mañana. Participaron los líderes de Evópoli, el Partido Republicano, Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI). Kast informó que sostendrá reuniones adicionales con los dirigentes del Partido Social Cristiano y otras fuerzas aliadas.
La cita respondió a una crisis específica: el rechazo a la acusación constitucional que republicanos y libertarios presentaron contra Nicolás Grau, exministro de Hacienda del gobierno de Gabriel Boric. La votación fracturó al oficialismo y elevó la temperatura interna del sector, justo cuando el Ejecutivo necesita cohesión para avanzar con su megarreforma en el Congreso.
Tras el desayuno, Kast habló ante la prensa desde La Moneda, acompañado de los líderes de su coalición y sus ministros. La declaración estaba prevista para Claudio Alvarado, biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), pero el Presidente decidió tomar él mismo la vocería.
"Quiero darles las gracias a cada uno de los presidentes de los partidos que colaboran con el gobierno", dijo Kast al abrir su intervención de tres minutos. Luego llamó a "afiatar las confianzas" y reconoció que el país enfrenta "ciertas dificultades estructurales" en materias económicas y de empleo, aunque proyectó optimismo sobre el período que viene.
El día anterior, Kast había dejado abierta la posibilidad de formalizar una coalición amplia entre los partidos aliados. La reunión de esta mañana fue el primer paso visible en esa dirección. El siguiente movimiento será la cita pendiente con el Partido Social Cristiano, prevista para las próximas horas.