Miles de fans chilenos de BTS se volcaron a las redes esta semana con una sola pregunta: ¿por qué el Estado prefiere el pasto a la cultura? El detonante fue la negativa del Instituto Nacional del Deporte (IND) a autorizar el concierto del grupo surcoreano en el Estadio Nacional, fechado para el 14, 16 y 17 de octubre de 2026.

La institución argumentó que el campo de juego, tras múltiples intervenciones de gran escala, se encuentra en óptimas condiciones para el fútbol profesional e internacional. Un montaje de escenario central tipo 360°, el formato habitual de los shows de BTS, comprometería ese estado. A eso se suman otros compromisos del calendario: un partido oficial de la selección chilena y la Teletón 2026 comparten el período, y los tiempos de recuperación del pasto son el factor que inclina la balanza.

La respuesta del fandom, conocido como ARMY, no tardó. Un comunicado conjunto aseguró comprender las obligaciones del IND en el cuidado del recinto, pero exigió respuestas claras a tres partes: DG Medios, la productora responsable de traer a la banda; el Instituto; y el Ministerio del Deporte. Las redes de la ministra Natalia Ducó recibieron una tormenta de mensajes de fans que reclaman soluciones, no silencio.

El ARMY chileno es uno de los fandoms más organizados de Latinoamérica, con antecedentes de movilizaciones que han logrado resultados concretos. Su presión apunta ahora a que la productora negocie una alternativa viable y a que el Estado explique cómo se priorizan los eventos en un recinto que es patrimonio público. La pregunta que circula en las redes no es solo por qué el IND dijo que no, sino qué criterios definen qué tipo de cultura merece el Estadio Nacional.

Como salida alternativa, el IND propuso a la producción el uso de la Explanada Sur o Parque Sur del estadio. DG Medios no ha confirmado si acepta la propuesta ni cuándo entregará una respuesta oficial sobre el futuro de las tres fechas programadas para octubre.