Más de la mitad de los niños de Chile en edad escolar llega a clases con exceso de peso. Para enfrentar ese problema, el Congreso de ese país aprobó en 2016 una ley pionera a nivel mundial que combinó etiquetas de advertencia en los envases, restricciones de venta en escuelas y límites a la publicidad infantil, y los resultados fueron medibles.
Hoy se conocieron los resultados de un estudio sobre el caso chileno publicado en la revista The Lancet. Ofrecen “la primera evidencia sólida de que un conjunto coordinado de políticas alimentarias (y no una sola medida aislada) puede reducir la obesidad infantil a escala nacional”, según dijo a Infobae el doctor Guillermo Paraje, profesor de Economía de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, en Chile, y primer autor del trabajo.
PUBLICIDAD Lo hizo junto con Nieves Valdés, Alberto Vega Macaya y Camila Corvalán del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, y Barry Popkin de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, quien recibió subsidios de Bloomberg Philanthropies, a través del Programa de Políticas Alimentarias Saludables. El peso de lo que se come durante la infancia Chile lleva décadas con tasas de exceso de peso infantil entre las más altas de la región.
El sobrepeso y la obesidad en la infancia no son solo un problema del presente: elevan el riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta. PUBLICIDAD Hasta 2016, las políticas disponibles solían actuar de manera aislada: un impuesto a las bebidas azucaradas aquí, una campaña de educación allá.
Ninguna abordaba el problema desde varios frentes al mismo tiempo. Ese año, el gobierno liderado por Michelle Bachelet puso en vigencia la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos (FLAL), una norma dirigida a los productos altos en azúcares, grasas saturadas, sal o calorías, con tres herramientas simultáneas: etiquetas octagonales negras en el frente del envase, restricción de venta de esos productos en escuelas, y límites a la publicidad dirigida a menores.