El expresidente colombiano Gustavo Petro reiteró críticas contra Chile, asegurando que las elecciones presidenciales fueron "manipuladas mediante la mentira". Vinculó estas acusaciones con la detención reciente en Bolivia del consultor político argentino Fernando Cerimedo, quien es investigado por su presunta participación en un plan para asesinar a su expareja.

A través de X, Petro señaló al periodista y empresario español Javier Negre y a Cerimedo, acusándolos de influir mediante estrategias de comunicación política. Sin embargo, el expresidente no aportó antecedentes específicos ni prueba alguna que sustente sus acusaciones sobre manipulación electoral en Chile.

Las críticas de Petro se ampliaron en otro mensaje donde aseguró que "las elecciones de Chile, Honduras, Argentina, Bolivia y Colombia fueron manipuladas por technofascismo". También cuestionó el uso de software de escrutinio y pidió que su gobierno adopte medidas sobre formularios electorales en Colombia.

Cerimedo ha participado activamente en la política chilena durante años. Entre 2020 y 2022 trabajó en campañas digitales del Rechazo en ambos procesos constitucionales del país. En el plebiscito de 2020, su consultora Numen difundió una encuesta que mostraba al Apruebo en 42% y al Rechazo en 34%, cifras completamente desalineadas con los resultados finales: aproximadamente 78% para el Apruebo y 22% para el Rechazo.

Cerimedo sostuvo entonces haber realizado 18 mil encuestas online entre empresarios chilenos que financiaban campañas independientes del Rechazo. Dos años después, reivindicó nuevamente su participación en la campaña por el Rechazo al segundo proceso constitucional de 2022, resultado que celebró públicamente en Chile.

El consultor también ha afirmado participar en otras intervenciones políticas locales. Alegó haber asesorado al candidato presidencial Sebastián Sichel en 2021, aunque desde el comando de Sichel aclararon que Cerimedo ofreció servicios pero nunca fue contratado. Posteriormente apoyó la candidatura presidencial de Franco Parisi.

Las acusaciones de Petro sin respaldo contribuyen a una narrativa regional de desconfianza en procesos electorales latinoamericanos. Especialistas en seguridad electoral advierten que tales afirmaciones carecen de solidez sin evidencia verificable. Esta desconfianza se ha convertido en un eje de fricción política internacional que afecta relaciones bilaterales entre gobiernos de la región.