Mon Laferte celebra que "en sus 40", y cuando "hay esta idea" de que las mujeres en la música tienen "una fecha de caducidad", esté viviendo con España su "etapa de enamoramiento máximo", y este sábado será portavoz de los derechos LGTBIQ+ en el MADO (Madrid Orgullo) 2026. "Es lamentable retroceder cuando se ganan derechos y hay mucha gente luchando por ellos", subrayó en una entrevista con EFE la cantante y compositora chilena ante lo que significa su participación en este evento en Madrid, "en medio de una ola de conservadurismo en el mundo en general, también en Latinoamérica con muchos nuevos presidentes de extrema derecha".

Añadió en ese sentido que ser una de las artistas de las celebraciones del Orgullo madrileño le produce "mucha felicidad a nivel personal", porque para ella "el tema principal de su obra es celebrar el amor y la diversidad", y lo une a su propia significación como feminista con todas las letras, tanto en sus actos como en su música. "Tiene mala fama últimamente decir que eres feminista, pero es que para mí no existe otra forma de ver el mundo, porque feminista es que todos tengamos los mismos derechos.

Creo que tiene mala fama porque se ha entendido de una manera distinta, como que quieres ponerle el pie encima a los hombres o los odias, y yo los amo", recalcó De su feminismo deja constancia en "For Your Consideration", el soliloquio con el que abre "Femme Fatale Vol. 2" (Sony, 2026), su disco publicado hace solo unas semanas, en el que también lanza una afirmación que parece revolucionaria en estos tiempos, la de que no cree en la religión.

"La religión siempre me ha parecido bastante dura en general. Me hice madre, vi a mi hijo y me decía: 'Es que este niño no puede haber nacido con el pecado en la frente'.

No me gusta que en la religión hay mucha culpa y muchas prohibiciones y yo amo la libertad", explicó quien sí se considera una persona "espiritual". Ese monólogo inicial de su nuevo álbum fue fruto de "una lluvia de ideas" en la que expresa su derecho a no ser coherente, a replantearse todo, a conciliar su pasado punk (del que por cierto sirve una pincelada a modo de "interludio" o travesura en este disco) con ser asumida por el sistema.